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Pasos para conseguir tus propósitos de año nuevo, ¡esta vez sí!

“Voy a salir a andar todos los días 10mil pasos”, “este año me saco el first”, “el día 1 de enero empiezo la dieta”, “en cuanto pase Reyes me apunto al gimnasio”, “esta vez dejo de fumar sí o sí”… ¿Te suena alguna de estas frases?

 

Con el cambio de año se suele hacer repaso de lo conseguido y nos planteamos objetivos para los siguientes doce meses, los típicos “propósitos de año nuevo”. Pero la realidad es que sí, que comienzas con muy buenas intenciones y una alta motivación, pero no sabes por qué, al poco tiempo vuelves a los hábitos anteriores.

 

La primera pregunta que yo me hago cuando me doy cuenta que estoy procastinando o que no termino una tarea es “¿por qué me cuesta tanto ponerme con esto?”. Puede parecer una pregunta obvia, pero si eres sincero contigo mismo, llegarás al motivo de tus resistencias. ¿De verdad quieres dejar de fumar o lo haces porque te insiste tu pareja? ¿Quieres ir al gimnasio o preferirías hacer algún otro tipo de deporte? ¿Estás preparado para ponerte a dieta ahora, que sabes que tienes una época de mucho estrés y viajes de trabajo?  ¿Qué sucederá en tu pareja o en tu familia si decides dedicarte más tiempo a ti mismo?

 

Muchos objetivos no se cumplen porque realmente no nos interesan y, sin embargo, nos quitan mucho tiempo y energía. Para conseguir un objetivo, debemos creer que es alcanzable y útil. Toca reorganizar las prioridades y ser honestos con nosotros mismos, y entonces sí, lo siguiente es trazar un plan para lograr nuestras metas. No basta con saber que quieres hacer algo, hay que saber cómo hacerlo. Aquí tienes algunos pasos que te ayudarán a conseguir tus objetivos:

 

1-   ELABORA UN LISTADO DE TUS OBJETIVOS. Coge un papel y un boli o ponte delante del ordenador y haz una lista de todo eso que quieres. Sin pensarlo mucho. Escribe lo que vaya saliendo. Sé que esto parece fácil, pero también sé que puede dar mucha pereza y que quizá pasen días hasta que te pongas con la tarea.

 

2-      ESTABLECE PRIORIDADES. Cuando tengas el listado, el siguiente paso es ordenar los objetivos, poniendo primero el que te veas más capaz de conseguir.

 

 

3-      ENUNCIA LOS OBJETIVOS DE FORMA POSITIVA. Es más fácil irse acercando a lo que uno quiere que alejarse de lo que no quiere. El cerebro no entiende el “no”. Si te digo “no pienses en un elefante”, ¿qué es lo que sucede? Cualquier cosa a lo que uno se resiste, persiste. Es una de las razones por las que dejar de fumar o cualquier mal hábito es tan difícil: hay que pensar en fumar para dejar de hacerlo. Así que vuelve a coger el listado y quita todos los “no” que hayas escrito.

 

4-      IMAGINA. A partir de aquí, eliges el primer objetivo de la lista y te imaginas habiéndolo conseguido. Este paso es fundamental. No podemos realizar algo si antes no lo hemos imaginado. Cierra los ojos y construye una imagen de cómo estarás cuando hayas conseguido tu objetivo. Enriquécela con todos los detalles posibles: colores, olores, sonidos, sensaciones… Qué ropa llevas, cómo es el sitio donde estás, cómo te sientes. Y graba en tu mente esa escena junto a ese sentimiento, te servirá como motivación a lo largo del proceso.

 

5-      HAZ QUE TU OBJETIVO SEA CONCRETO. Los objetivos no pueden ser genéricos tipo “voy a cuidarme más” o “hacer más ejercicio”. Ahora vuelve al papel o al ordenador y contesta a las siguientes preguntas:

  • ¿Está bajo mi control o necesito la colaboración de otra persona para alcanzarlo? Cuanto más dependa de ti, más fácil será conseguirlo. A veces, necesitarás la ayuda de un profesor, un psicólogo, etc. Si necesitas ayuda de otros, escribe cómo la conseguirás.
  • ¿Cómo sabré que lo he logrado? ¿Qué veré, escucharé o sentiré?
  • ¿Tengo los recursos para iniciar y mantener el objetivo? Si no los tengo, ¿cómo voy a obtenerlos?  Estos recursos pueden ser internos (habilidades específicas) o externos.
  • ¿Mi objetivo tiene el tamaño adecuado? Si es demasiado grande, quizá puedas dividirlo en hitos más pequeños. Si es demasiado pequeño, podría parecerte muy trivial y poco motivador. Para aportar un poco de energía a esto, debes establecer una relación con un objetivo mayor. Por ejemplo: organizar el despacho que tienes en tu nueva casa tras el divorcio puede ser el primer paso para encontrarte mejor y empezar a escribir como siempre habías querido.
  • Si consigo el objetivo, ¿qué cambios puede que haya en mi entorno? ¿Va a haber alguna secuela no deseable? ¿De qué voy a tener que prescindir para alcanzarlo? Todos formamos parte de un sistema, la familia, el trabajo, las amistades y la sociedad en general. Debes asegurarte de que el objetivo está en armonía contigo como persona en tu totalidad.
  • ¿En cuánto tiempo quiero conseguirlo? Establece una fecha de inicio y/o una fecha de fin para tu objetivo.

 

Para ayudarte en el proceso y que te sirva de motivación puedes colocar imágenes, fotos, frases, etc. que ilustren el objetivo, o la hoja con el plan que has escrito. O señalar días clave de tu proceso en un calendario de pared… Como siempre digo a mis pacientes, busca lo que a ti te funcione.

 

Y, por supuesto, es importante celebrar los éxitos conseguidos, premiarte por las metas alcanzadas, antes de plantearte un nuevo reto.

 

“Un viaje de mil millas comienza con un primer paso”. ¿A qué estás esperando?