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¿Qué es de verdad la hipnosis clínica?

Cuando hablo con gente fuera del ámbito de la psicología sobre la hipnosis, las reacciones suelen ser una mezcla entre interés y desconfianza. Lo primero que les viene a la mente es algún espectáculo de la televisión donde un supuesto hipnotizador sube a un grupo de personas al escenario y les hace comportarse de alguna forma ridícula con el simple objetivo de entretener a la audiencia.

 

Espero que este post sirva para distinguir la hipnosis clínica, que utilizamos algunos psicólogos en nuestras consultas, con la “hipnosis espectáculo”, por llamarlo de alguna manera.

 

La hipnosis clínica es un procedimiento de intervención basado en técnicas de sugestión. Se trata de que el terapeuta, utilizando diferentes tipos de sugestiones, ayude a la persona o paciente a generar en su imaginación la experiencia problema, así como a detectar las emociones, los pensamientos, reacciones fisiológicas, etc., asociados a dicha experiencia con el objetivo de influir en la percepción, los sentimientos, pensamientos y comportamientos y facilitar el cambio.

 

La hipnosis no es magia, pertenece al campo de la psicología científica, no es lo que se ha podido ver en algún momento en televisión. Existen muchas  creencias erróneas sobre las la hipnosis clínica, en gran parte fomentadas por los medios de comunicación, Por esto, es importante dejar claro que:

  • La hipnosis no deja a la persona enganchada en un trance, tiene una fase de inducción, otra de trabajo y otra de finalización o salida del trance.
  • La hipnosis no elimina el control voluntario de la persona, el hipnotizado no hace o dice nada que no quiera.
  • La hipnosis no es una solución mágica a todos tus problemas. La hipnosis no es una terapia psicológica, sino una técnica que se une a otras intervenciones potenciando su eficacia, pero esto no quiere decir que la persona no tenga que esforzarse para cambiar.
  • Todo lo que aparece en la hipnosis no es necesariamente verdad. No importa demasiado que esos recuerdos no sean fieles a la realidad, porque lo que afecta al sujeto no es lo que le pasó realmente, sino su recuerdo, esa invención o experiencia subjetiva. Es su verdad.
  • La hipnosis no es peligrosa, siempre que se realice por un profesional. Está desaconsejada por ejemplo en trastornos como la psicosis o la esquizofrenia.

 

El terapeuta ayuda con la hipnosis a que el paciente pueda focalizar su mente, a llegar a un nivel más profundo de conciencia. Es como cuando estás en un concierto y llega un momento en el que te has olvidado de las personas a tu alrededor y estás concentrado sólo en la canción y en cómo te hace sentir, en fluir con la música. Lo demás queda fuera.

 

Aunque la aplicación más conocida de la hipnosis clínica quizá sea la del tabaquismo, ha demostrado su eficacia para el tratamiento de trastornos psicológicos como la ansiedad o el estrés, así como para la intervención sobre los trastornos psicofisiológicos como el manejo del dolor o trastornos gastrointestinales.

 

Si crees que la hipnosis clínica puede ayudarte, estaré encantada de acompañarte en tu camino.

 

 

 

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¿De verdad quieres dejar de fumar?

 

Podría empezar este post diciendo que el tabaco mata al año a más de 5 millones de personas en el mundo. O que fumar daña el cerebro, estropea la piel, o que produce cáncer. Pero supongo que si estás leyendo esto ya tienes toda esa información, ya sabes que fumar es malo para salud. Y supongo también que probablemente hayas intentado dejar de fumar en varias ocasiones con mayor o menor éxito.

¿Por qué a pesar de que eres consciente de que fumar perjudica tu salud e incluso la de los que te rodean no eres capaz de dejarlo? Hay varias razones por las que dejar de fumar es tan difícil:

  • Fumar tiene beneficios secundarios asociados. Sí, puede que fumar te sirva para calmar los nervios o la ansiedad. O que fumar te produzca placer, como por ejemplo, cuando haces un descanso en el trabajo o en tus rutinas para “echar un cigarro”, o cuando fumas los fines de semana mientras estás de fiesta o de cañas con los amigos.

  • Mucha gente asocia dejar de fumar con el miedo a engordar o el miedo al síndrome de abstinencia por la dependencia física al tabaco.

  • Si llevas un tiempo fumando, se ha podido convertir en una conducta que realizas de forma automática, que haces ya casi sin darte cuenta, por inercia.

Si ya has intentado dejar de fumar otras veces y no lo has conseguido quizá estés desmotivado y sientas que no vas a conseguir nunca abandonar el tabaco. Todos necesitamos el permiso para fracasar. Pero si realmente quieres dejar de fumar, necesitas una estrategia.

La dependencia física al tabaco tiene una duración corta, pero la dependencia psicológica es la que le puede llevar a recaer. Por ello, en este proceso es fundamental la presencia de un psicólogo para guiarte y ayudarte a conseguir tu objetivo.

Hipnosis clínica para dejar de fumar

Los fumadores creen que necesitan el cigarrillo para superar momentos de ansiedad, tristeza, etc. Fumar se va asociando gradualmente a consecuencias positivas, y esta creencia se integra en el subconsciente. Es fundamental para el éxito del tratamiento acceder a esas creencias también a nivel subconsciente y cambiarlas por otras más adaptativas, para lo cual la hipnosis clínica es un método muy eficaz. Además, la hipnosis ayuda a:

  • Llegar a las causas subconscientes que mantienen el hábito de fumar.

  • Activar tus recursos internos para superar la adicción psicológica.

  • Crear una imagen de tu “yo futuro no fumador” que te motive para no abandonar el proceso.

Sin embargo, la hipnosis clínica no es magia, sólo te ayudará a dejar de fumar si pones de tu parte, empezando por estar convencido de querer dejar de fumar y estar comprometido con el cambio.

En las sesiones hablaremos sobre tu estilo de vida, sobre qué te genera ansiedad, qué te asusta, cuáles son tus motivaciones, etc. Es importante volver al momento en el que empezaste, cuándo y cómo comenzó el hábito de fumar, lo que recuerdas de aquel primer cigarrillo fumado y por qué decidiste seguir a pesar de que fue horrible. Y también, por supuesto, analizaremos cuánto fumas en la actualidad y a qué creencias y emociones tienes asociado el hábito de fumar.

Para tener éxito con cualquier tarea, debes creer que eres capaz de hacerla, de otra manera, no te involucrarás en conseguirla. También debes creer que te mereces hacerla y estar dispuesto a invertir toda la práctica y preparación necesarias. Y creer que vale la pena hacerlo. ¿Qué te motiva para dejar de fumar?

Te propongo dos ejercicios para que empieces a trabajar en dirección a la meta de ser una persona no fumadora:

  • Durante unos días, olvídate de las prohibiciones, de “dejar de fumar”, del “o todo o nada”, de la culpabilidad. Y cambia todo eso por fumar cada cigarrillo con consciencia. Desde que lo enciendes hasta que lo terminas. Fíjate a qué sabe, cómo huele, como sientes el tacto del cigarro entre tus dedos, cómo entra el humo en tus pulmones, cómo sale de tu boca… Al principio te resultará difícil pero sigue practicando hasta que lo consigas y verás cómo se van produciendo cambios casi sin que te des cuenta.

  • Escribe una “carta de despedida” a tu yo fumador, en la que, tras agradecerle los servicios prestados, detalles las razones por las que quieres prescindir de él. Una variante de esta carta es que sea una “carta de despido”, o incluso una “declaración de guerra”, lo que más te encaje.

Tú ya tienes dentro de ti las herramientas y recursos para dejar el tabaco atrás, estaré encantada de ayudarte a encontrar la estrategia adecuada para conseguirlo.